24 julio 2007

 

¿Soberanía alimentaria o revolución verde 2.0?

La bala de plata tiene un arma


La bala de plata tiene un arma...

El Grupo ETC publica ahora en español el Comunicado de 16 páginas ¿Revolución Verde 2.0 para África?, describiendo cinco nuevas iniciativas para “mejorar” la agricultura en ese continente.


Los proyectos principales son la construcción de cuatro centros de excelencia agropecuaria y la fuerte inversión de las Fundaciones Bill and Melinda Gates y Rockefeller en una “Alianza para una Revolución Verde en África”, AGRA por sus siglas en inglés.

“La Revolución Verde que ocurrió después de la Segunda Guerra Mundial se enfocó en variedades vegetales semi enanas de alto rendimiento”, dice Pat Mooney, director ejecutivo del Grupo ETC. “Fue una estrategia agropecuaria que impuso lo mismo a todos, fuera apropiado o no. En África esta bala de plata no funcionó. Las tecnologías de la Revolución Verde no respondieron a las necesidades y los recursos de los agricultores africanos.

¿Revolución Verde 2.0 para África?, el informe del Grupo ETC, advierte que los grandes inversionistas de estos proyectos quieren usar las modas científicas de gran éxito como estrategia para reestructurar la agricultura africana. Si bien el eje de esta nueva revolución verde serán las semillas de alta tecnología, el G8 y las fundaciones privadas también quieren promover cambios en la estructura de mercado en el continente, en las leyes de propiedad intelectual y en las regulaciones sobre semillas, de modo que los proveedores de insumos agrícolas aseguren la rentabilidad de sus negocios. “La ciencia de gran taquilla extenderá sus tentáculos hacia los proveedores de pequeña escala”, explica Pat Money. “Parece que la bala de plata tiene un arma”.

Si bien nos parece lógico un enfoque de amplio espectro para la agricultura africana, el Grupo ETC cuestiona que todas estas grandes iniciativas derivan de planteamientos de los países de la OCDE. Nadie está dialogando con los agricultores y campesinos ni con sus organizaciones. El gobierno canadiense, por ejemplo, está construyendo una instalación de investigación biotecnológica con costo de 30 millones de dólares en Nairobi para desarrollar cultivos transgénicos. La propuesta vino de una red de investigación internacional con sede en Washington, no de los africanos. De la misma forma, la iniciativa Gates/Rockefeller ya cuenta con un plan detallado para distribuir sus primeros 150 millones de dólares, pero admite que aún le falta platicar con las organizaciones de agricultores africanos. Mediante AGRA, Gates y Rockefeller están armando una organización no gubernamental africana, que “ya destinó 10 millones de dólares para las organizaciones de agricultores, pero todavía no han hablado con ellos”, informa Hope Shand del Grupo ETC.

El Grupo ETC reconoce que se necesita dinero y que la ciencia agrícola tiene un papel muy importante. Sin embargo, las conclusiones de este nuevo informe van más de acuerdo con las del Foro por la Soberanía Alimentaria realizado en Mali en febrero de este año, que señalan que la OMC y otros acuerdos comerciales impuestos por las agroindustrias multinacionales son el verdadero obstáculo para el desarrollo de la agricultura en África. Si el G8, Gates y Rockefeller terminaran con algunas de esas barreras, en gran parte creadas por los países de la OCDE, los agricultores africanos podrían hacer el resto”, sugiere Hope Shand.

Las cinco iniciativas discutidas en el Comunicado son los nuevos centros de excelencia biotecnológica que propone el G8; las empresas de capital de riesgo que emprende la Fundación Syngenta (recientemente hemos escrito una carta, un correo que envió Pedro); el programa de las Aldeas del Milenio propuesto por Jeffrey Sachs; los nuevos intereses de Google.org en el continente y el compromiso AGRA (de Gates y Rockefeller). En el documento de ETC describimos a dónde irá a parar el dinero y quiénes serán los verdaderos beneficiarios de todos los proyectos.

“Solamente proyectos de desarrollo rural y agrícola encabezados por los propios campesinos y agricultores, que se basen en los sistemas de trabajo existentes, pueden derivar en un mejoramiento real”, insiste Silvia Ribeiro del Grupo ETC. “Se necesitan dinero y recursos así como tecnologías apropiadas, pero la ciencia no puede remediar las malas políticas.”

El Comunicado concluye: “Agricultura y biodiversidad son temas candentes en el Banco Mundial, la FAO y el Convenio de Diversidad Biológica de la ONU y en los próximos 14 meses tendrán lugar varias reuniones importantes de estas instancias. Tienen que reconocer que los agricultores de pequeña escala, los pastores y pescadores artesanales deben ser los principales arquitectos y actores en el fortalecimiento de la soberanía alimentaria de África.”
El texto completo ¿Revolución Verde 2.0 para África? puede descargarse aquí.

Para mayor información:
Pat Mooney en Canadá
+1 613 241 2267
etc@etcgroup.org

Hope Shand en Estados Unidos
+1 919 960 5767
hope@etcgroup.org

Silvia Ribeiro en México
+011 52 5555 6326 64
silvia@etcgroup.org


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