31 mayo 2007

 

Transgénicos sin fronteras

El sórdido caso de un arroz manipulado genéticamente que se pasea por medio mundo como “Pedro por su casa”. Los protocolos de bioseguridad se derrumban como castillo de naipes. La seguridad alimentaria, una vez más en entredicho.

El título no hace mención al nombre de una ONG, sino a una muestra más de la inseguridad intrínseca de los cultivos transgénicos, a su falta de control y a la temeridad a la que nos someten políticos ineptos y empresarios sin escrúpulos. El protagonista de esta historia es el arroz transgénico LL601, que ha sido manipulado genéticamente por la multinacional Bayer CropScience para otorgarle resistencia a herbicidas.

El engendro era ilegal en Estados Unidos para consumo humano. Sólo fue permitido a modo experimental entre los años 1998-2001. Misteriosamente, cinco años después, concretamente el 18 de agosto de 2006, el gobierno norteamericano declaraba que contenedores comerciales se hallaban inexplicablemente contaminados con el arroz LL601. Dicho de otra manera más sencilla, los granos de arroz normales estaban mezclados con estos granos transgénicos ilegales. Esta noticia propició medidas tales como la cancelación de las importaciones desde Japón, la certificación de ausencia del LL601 y el incremento de controles en la Unión Europea. En ambos lugares el arroz transgénico no estaba autorizado para humanos y era ilegal.

La contaminación fue detectada inicialmente en enero de 2006 en Arkansas. Bayer lo notificó el 31 de julio al gobierno y éste tardó 18 días en hacerlo público. Luego apareció en Mississippi, Louisiana, California, Texas y Missouri. Inmediatamente después del escándalo se activaron los controles en Europa y entre septiembre y octubre se descubrió el LL601 en 15 países europeos. Algunos de los hallazgos, incluso iban certificados como ausentes de transgénicos por las autoridades norteamericanas, lo que facilitó que los lotes contaminados se dispersaran por más países. Estos controles evidenciaron también la presencia ilegal del arroz transgénico chino Xianyou BT63 en Reino Unido, Francia, Alemania y Austria.

La estrategia inicial de la Unión Europea fue permisiva y fracasó. El LL601 pululó a su libre albedrío por el viejo continente. En septiembre, la Agencia Europea para la Seguridad Alimentaria (AESA) anunció que el arroz ilegal LL601 no presentaba riesgos inminentes para la salud humana, en un informe que la Comisión Europea calificó como limitado por la falta de un análisis adecuado. La propia AESA reconocía que lo elaboró con datos insuficientes. En noviembre el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) autorizaba el arroz LL601 y advertía que no era nocivo. Claramente las autoridades en ambas partes del Atlántico contrarrestaban sus errores mediante estudios irresponsables y licencias rápidas.

El 24 de noviembre, ecologistas costarricenses denunciaron públicamente, que Greenpeace había descubierto un barco estadounidense que iba rumbo a Costa Rica cargado de arroz con fracciones contaminadas de LL601. Ese mismo día, Amigos de la Tierra reveló que Estados Unidos había exportado el arroz contaminado a Ghana y Sierra Leona. Lo más repugnante fue que lo camufló como ayuda alimentaria para los más necesitados. A inicios de febrero de 2007 se halló el rastro en Filipinas[vi]. El 15 de febrero, la Alianza para la Protección de la Biodiversidad de Nicaragua atestiguó que arroz contaminado con la variedad transgénica LL601 se estaba vendiendo en diversos supermercados de la nación. Según la propia Alianza, las marcas con presencia de transgénicos eran: Carolina, Indiana, Gallo Dorado, Continental, Canilla, Faisán, América, Sabemás e Imperial. Las muestras fueron recogidas en varios puntos del país y el 75% dieron positivo. El propio estudio de la Alianza desvelaba que, si bien el origen de las muestras en su mayoría pertenecía a Estados Unidos, existieron otras de Guatemala y Nicaragua. Esto hizo pensar que algunos arroceros centroamericanos podrían estar cosechando o exportando arroz transgénico.

El 8 de marzo, Greenpeace México expuso en rueda de prensa que la contaminación con LL601 había llegado al país azteca. Tras recoger muestras se realizaron pruebas y algunas dieron positivo. Este descubrimiento vino envuelto en una gran polémica, porque se sabe que las Secretarías de Salud y Agricultura efectuaron sus pruebas para detectar el arroz contaminado y los resultados siguen siendo un enigma. Greenpeace, amparado en la Ley de Transparencia y Acceso a la Información, solicitó información a la Comisión Federal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS, Instancia que en México tendría que retirar aquellos productos no aprobados para consumo humano) y ésta la negó argumentando la falta de tiempo para buscarla. Sin embargo, ante las presiones ecologistas y los síntomas de escándalo que se avecinaban, el 16 de marzo, la COFEPRIS decidió cerrar la importación de arroz norteamericano, exigiendo la certificación del arroz como no contaminado. Se sospecha que nadie está haciendo nada para frenar la entrada de arroz transgénico, y es más, la Secretaría de Salud emitió en abril un comunicado en el que decía que el LL601 era seguro para la salud y en breve se podría aprobar su consumo humano. Se sigue manteniendo un silencio tan hermético como cómplice sobre los controles iniciales en arroz, así como unos muestreos realizados en campos de maíz de diferentes puntos del país. Por algo será.

Revoltosos esos transgénicos

Los agricultores norteamericanos están mosqueados. No es para menos. A raíz del descubrimiento los precios del arroz se han desplomado. El 40% de la exportación total estadounidense se ha visto afectada. Pero los problemas no acaban ahí. Campesinos y autoridades estadounidenses enfrentan la complicada tarea de limpiar los arrozales de restos de LL601. Empresa faraónica por cuanto la contaminación genética es invisible, incolora, inodora e insípida; además de escurridiza, imprevisible y difícil de revelar. De momento los arroceros han establecido una serie de medidas, como suprimir del mercado la variedad de arroz que contenía los genes contaminantes. Paralelamente los juicios contra Bayer ya han iniciado. La empresa se defiende afirmando que lo sucedido es un hecho fortuito cimentado en la negligencia y descuido de los propios agricultores. La transnacional no tenía intención de comercializar el LL601, pero el mismo día que se hizo público el escándalo solicitó la aprobación a la USDA. Fue concedida velozmente en noviembre. Con esa autorización, el arroz LL601 deja de ser ilegal en Estados Unidos y Bayer gana posiciones en los litigios. Patético el despotismo de la USDA y claro aviso a los agricultores de todo el mundo: las multinacionales no están dispuestas a asumir sus responsabilidades ante contaminaciones genéticas, por mucho que éstas cierren mercados y generen pérdidas económicas.

Investigaciones efectuadas en el Centro de Investigación del Arroz de Crowley (Louisiana), han desvelado la existencia de granos correspondientes al año 2003 contaminados con el evento LL601. Este dato, junto a la existencia de trazas de LL601 provenientes de Nicaragua y Guatemala, indicaría que la contaminación es anterior a la fecha de detección (agosto de 2006).

La legislación en bioseguridad ha quedado en ridículo. El Protocolo de Cartagena ha sido reducido a poesía en el desierto, las normativas en coexistencia han envejecido prematuramente, y los proyectos emprendidos por algunas instituciones como Naciones Unidas, en materia de “Creación de Capacidades en Bioseguridad”, han demostrado ser infructuosos. El caso del arroz chino BT 63, el del maíz Star Link y el del maíz Bt 10 que estuvo a punto de filtrarse en Europa en el año 2005, serían tres ejemplos más de movimientos transfronterizos ilegales.

El capítulo del arroz LL601 nos deja una lección más importante si cabe: la necesidad imperiosa de desarrollar políticas agrarias dirigidas a consolidar de la Soberanía Alimentaria, en lugar de claudicar ante las políticas neoliberales que arrasan con el tejido productivo nacional. ¿Qué sucedería si México -por ejemplo- decidiera interrumpir o limitar la importación de arroz desde Estados Unidos ante la presencia del LL601? Pues posiblemente un desabastecimiento y su consecuente incremento de precios, pues México importa la mayor parte del arroz que consume. La dependencia al arroz norteamericano de algunos países es tal, que simple y llanamente no pueden detener las importaciones por muy contaminadas que estén. El caso del arroz LL601 y la “Crisis de las Tortillas”, sitúan a México como paradigma de la inseguridad y servidumbre alimentaria. Calderón Hinojosa debería pensar antes en el arroz y el maíz como alimentos seguros para sus 60 millones de pobres y extremadamente pobres, que en encender fuegos de artificio con el agribusiness, los transgénicosy los biocombustibles.

En definitiva y a modo de conclusión, una vez más se demuestra la inexistencia de controles serios que permitan localizar, controlar y erradicar un brote indeseable de transgénicos y más si hay necios en los cargos de responsabilidad. Una vez más una variedad transgénica ha logrado filtrarse, recorrer miles de kilómetros y colocarse inocentemente en las estanterías de los supermercados. Una vez más ha quedado patente la necesidad de tomar medidas urgentes ante los cultivos transgénicos comerciales y experimentales. Y una vez más las organizaciones sociales han reemplazado a los poderes públicos en su misión de defender a la sociedad. Esta vez y según rápidos e insuficientes estudios, el arroz transgénico LL601 no era dañino para la salud, pero ¿Qué pasará cuando la variedad que se escape sí lo sea? ¿Cuántos alimentos estarán contaminados y cuándo, dónde y cómo se hallarán? ¿Seguiremos amparándonos en la fortuna o habrá algún político decente que se tome esto en serio?

- Mariano Cereijo Gelo es ecologista y consultor ambiental español.

Texto completo en:
http://alainet.org/active/17741&lang=es


Más información: http://alainet.org
ALAI - 30 AÑOS
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ENCUENTRO SOBRE EL DERECHO A PRODUCIR

COAG y Plataforma Rural organizan el encuentro Sobre el Derecho a producir.
Las fechas son 18, 19 y 20 de junio de 2007.


Cristina Sancho Esteban
Secretaría Técnica de Plataforma Rural
Pza. Iglesia s/n
34429 Amayuelas de Abajo - Palencia
tfno.: 979 15 42 19
mail: plataformarural@nodo50.org
www.nodo50.org/plataformarural

30 mayo 2007

 

Las guerras de las tortillas y el orden internacional







l caos que deriva del llamado orden internacional puede ser doloroso si uno es el blanco o la víctima del poder que determina la estructura de ese orden. Hasta las tortillas comienzan a jugar en este esquema.


En fecha reciente, en varias regiones de México, los precios de las tortillas ascendieron más del 50 por ciento. En enero, en Ciudad de México, decenas de miles de trabajadores y campesinos realizaron una demostración en el Zócalo, la plaza central de la ciudad, para protestar por el alto costo de las tortillas. En respuesta, el gobierno de Felipe Calderón llegó a un acuerdo con productores y minoristas para limitar el precio de las tortillas y de la harina de maíz, muy probablemente una solución temporal.

El alza de precios amenaza el producto principal de comida de los trabajadores y los pobres mexicanos. Forma parte de lo que podríamos llamar el efecto etanol, consecuencia de la estampida de Estados Unidos hacia el etanol basado en el maíz como un sustituto del petróleo, cuyas más importantes fuentes, por supuesto, están en regiones que desafían con más ahínco el orden internacional.

También en Estados Unidos el efecto etanol ha aumentado el precio de la comida en una amplia gama, incluyendo otras cosechas, la ganadería y las aves de corral.

La conexión entre la inestabilidad en el Medio Oriente y el costo de alimentar a una familia en Estados Unidos no es directa, por supuesto. Pero como en todo comercio internacional, el poder inclina la balanza. Una meta principal de la política exterior de Estados Unidos por largo tiempo ha sido crear un orden global en el cual las corporaciones norteamericanas tengan libre acceso a los mercados, recursos y oportunidades de inversiones. El objetivo es comúnmente llamado “libre comercio”, una posición que cuando se la examina, colapsa rápidamente.

No es diferente a lo que Gran Bretaña, una predecesora en la dominación mundial, imaginó durante la última parte del siglo XIX, cuando adoptó el libre comercio, después de que 150 años de intervención estatal y violencia habían ayudado a la nación a conseguir un poder industrial mucho más grande que el de cualquiera de sus rivales.

Estados Unidos ha seguido en gran parte el mismo modelo. Generalmente, las grandes potencias se muestran deseosas de entrar en cierto grado limitado de libre comercio cuando están convencidas de que a los intereses económicos bajo su protección les va a ir bien. Ese ha sido, y sigue siendo, un atributo primario del orden internacional.

El auge del etanol sigue el modelo. Como lo indican los expertos en agricultura C. Ford Runge y Benjamin Senauer en Foreign Affairs, “la industria del biocombustible ha estado por largo tiempo dominada no por fuerzas del mercado sino por la política y el interés de unas pocas empresas grandes”, en especial Archer Daniels Midland, el productor más importante de etanol.

La producción de etanol es factible gracias a subsidios estatales sustanciales y a tarifas muy altas para excluir un etanol brasileño basado en azúcar, mucho más barato y más eficaz.

En marzo, durante el viaje a Latinoamérica de George W. Bush, el único logro fue un acuerdo con Brasil para la producción conjunta de etanol.

Pero Bush, al mismo tiempo que declamaba la retórica del libre comercio para los otros a la manera convencional, enfatizaba que las altas tarifas para proteger a los productores de Estados Unidos se mantendrían, por supuesto, junto con las muchas formas de subsidios del gobierno para la industria.

Pese a los enormes subsidios a la agricultura, financiados por los contribuyentes, los precios del maíz y las tortillas han estado subiendo con gran rapidez. Un factor es que los usuarios industriales de maíz importado de Estados Unidos comienzan a adquirir las variedades mexicanas más baratas usadas para las tortillas, aumentando los precios.

El Tratado de Libre Comercio (TLC) de 1994, patrocinado por Estados Unidos, también puede jugar un rol significativo, que probablemente aumentará. El impacto del tratado fue inundar a México con exportaciones de agroempresas fuertemente subsidiadas, desalojando de sus tierras a productores mexicanos.

El economista mexicano Carlos Salas ha demostrado que después de un aumento estable hasta 1993, el empleo en la agricultura comenzó a declinar cuando el TLC entró en vigencia, principalmente entre los productores de maíz, una consecuencia directa del tratado, concluyen él y otros economistas. Una sexta parte de la fuerza mexicana de trabajo en la agricultura ha sido desplazada durante los años del TLC, y el proceso continúa. Eso reduce los salarios en otros sectores de la economía y propulsa la emigración hacia los Estados Unidos.

Max Correa, secretario general del grupo Central Campesina Cardenista, estima que “por cada cinco toneladas adquiridas a productores extranjeros, un campesino se vuelve candidato para emigrar”.

Tal vez sea más que una coincidencia que el presidente Bill Clinton militarizara la frontera mexicana, previamente bastante abierta, en 1994, junto con la implementación del TLC.

El régimen de “libre comercio” conduce a México del autoabastecimiento de comida hacia la dependencia de las exportaciones de Estados Unidos. Y a medida que el precio del maíz aumenta en los Estados Unidos, estimulado por el poder de las corporaciones y la intervención estatal, uno puede anticipar que el precio de las materias primas puede continuar aumentando de manera drástica en México.

Cada vez más, los biocombustibles posiblemente van a “hacer pasar hambre a los pobres” alrededor del mundo, según Runge y Senauer, en la medida en que las materias primas sean convertidas en producción de etanol para los privilegiados —el casabe en el África subsahariana, para tomar un ejemplo ominoso.

Mientras tanto, en el sudeste asiático, las selvas tropicales son taladas y quemadas para obtener aceite de palma destinado al biocombustible, y hay también en los Estados Unidos amenazantes efectos en el medio ambiente a raíz de la producción del etanol basado en el maíz.

El alto precio de las tortillas y otros crueles caprichos del “orden internacional” ilustra la interconexión de los eventos, del Medio Oriente al Midwest, la región central de Estados Unidos, y la urgencia para establecer comercios basados en acuerdos verdaderamente democráticos entre las personas, y no en intereses cuyo hambre principal es por ganancias para las corporaciones protegidas y subsidiadas por un estado que dominan ampliamente, cualquiera sea el costo humano.

* Noam Chomsky. Profesor emérito de lingüística y filosofía en M.I.T.

Noam Chomsky

El Espectador (Colombia)









29 mayo 2007

 

Propuesta de Plataforma Rural

"Propuesta de PLATAFORMA RURAL / LIANZAS POR UN MUNDO
RURAL VIVO para el día después de las Elecciones Municipales"


Sabemos que en las agendas de muchos líderes políticos no existe
espacio alguno para abordar el futuro de los pueblos. Estamos
convencidos de que su preocupación por éstos se limita a hacerse ver
en los periodos preelectorales mientras construyen la candidatura que
les proporciona los votos legitimadores de un sistema que reduce la
democracia al acto de votar. Sabemos que somos insignificantes en
sus estadísticas, que sólo representamos un pequeño porcentaje de la
población total y que la inversión no les merece la pena.

El resultado de tal desprecio se expresa en el abandono absoluto del
medio rural y en la incapacidad desde lo público de hacer propuestas
para crear dinámicas que generen alguna esperanza de futuro.

El ayuntamiento, nos dicen, es la institución más cercana a los
ciudadanos / as, pero a veces esa cercanía se reduce solo al aspecto
físico dónde se encuentra el edificio para la gestión burocrática de la
vida municipal.

La siguiente reflexión va dirigida, no sólo a los candidatos que se
presentan a las próximas elecciones; sino, a todas las personas que
vivimos en los pueblos y que entendemos que los ayuntamientos tienen
que dar un valor importante a su grado de autonomía para gestionar la
vida de su territorio. También para los que se atreven a imaginar el
futuro fuera de las lógicas del modelo de desarrollo que durante
décadas expulsó a nuestras gentes de sus pueblos, y a construir
nuevos proyectos e iniciativas a partir de los recursos locales, que a
veces desconocemos, no valoramos, e incluso despreciamos.

Nuestra reflexión pretende adelantar algunas propuestas para el futuro,
pero sobre todo intenta dar a conocer algunas de las amenazas que
acechan a los pueblos, amenazas que se harán realidad si no somos
capaces de posicionarnos con firmeza frente a ellas, aunque ello
simbolice la lucha de David contra Goliat.

Los ayuntamientos, en el momento histórico que nos toca vivir, han de
asumir otras responsabilidades, comprometidas no sólo con la gestión
de los problemas del presente; sino, con la preocupación de concebir
una comunidad con futuro para las generaciones venideras.

Por eso urge frenar el proceso de desaparición de más agricultores y
apoyar UNA AGRICULTURA FAMILIAR, CAMPESINA Y LOCAL, que no
sustituya trabajadores por tecnologías que destruyen nuestro medio y
nuestro trabajo. Podemos recuperar una agricultura que a la vez que
produce alimentos sanos y nutritivos sea cuidadora de los ecosistemas
y los recursos que permiten ponerla en práctica: los suelos, el agua, la
biodiversidad.

Necesitamos oponernos radicalmente a la producción de alimentos
transgénicos, a una tecnología que agudiza el proceso de
dependencia del agricultor y del consumidor hacia a la industria de la
agroalimentación, DECLARANDO LOS MUNICIPIOS ZONAS LIBRES
DE TRANSGÉNICOS, por ser una tecnología lejana a los intereses y
necesidades de las personas, sin olvidar los peligros para nuestra
salud a través de los alimentos que comemos y la contaminación
medioambiental. Paralelo a ello hemos de trabajar por mantener vivas
las semillas locales y los conocimientos que los campesinos tienen
para cuidarlas y mejorar la diversidad agrícola.

Es de suma importancia defender la autosuficiencia alimentaría, que
nuestros pobladores puedan tener el huerto y producir lo que quieran en
él, hacer la matanza y el queso, tener el corral con sus gallinas sin
necesidad de más impedimento legal que poder ejercer el derecho de
producir tus propios alimentos. ES HORA DE LA SOBERANÍA
ALIMENTARIA y esta la tenemos que empezar a conquistar desde los
lugares donde vivimos, produciendo en función de las necesidades de
las personas y no de las estrategias de las multinacionales de la
alimentación, creando puentes entre productores y consumidores,
fomentando los mercados locales como punto de encuentro y sin
intermediación de especuladores que juegan con la comida.

Se hace imprescindible BOICOTEAR TODAS LAS LEGISLACIONES
elaboradas bajo la presión de la agroindustria multinacional y que en
nombre de la higienización de los alimentos y de un falso cuidado
medioambiental, nos impide producirlos, transformarlos y gestionar con
criterios de sostenibilidad real los recursos naturales.

Es urgente trabajar por facilitar la incorporación de NUEVOS
POBLADORES y reducir el impacto negativo del crecimiento
demográfico. Hemos de actualizar las ordenanzas para abrir caminos
que faciliten a estos el acceso a los bienes públicos: tierra, viviendas,
otros usos de los bienes comunales ociosos y que pueden ser un
recurso para emprender nuevas iniciativas laborales.

No podemos permitir el desmantelamiento de un servicio público más
en nombre de la rentabilidad económica, hemos de recuperar el
derecho a la escuela, al transporte público, al servicio de correos, a la
asistencia sanitaria, etc. En este marco, es imprescindible recuperar la
figura del profesional público rural, para que como servidores de los
ciudadanos /as comprendan, sientan, vivan y beban con nosotros el
vino en la taberna...!!

Hay que frenar todo intento especulativo que está detrás de los macro
modelos urbanísticos, que nuestros ayuntamientos no se financien con
los impuestos aplicados al ladrillo especulador. Y en la misma
estrategia es fundamental oponernos al modelo turístico de costa,
especulativo y depredador,.. que intenta imponerse bajo el paraguas
del turismo interior, marginando a las pequeñas iniciativas de turismo
local, responsable y cultural, gestionado por nuestras gentes o las
gentes que deseen vivir con nosotros en los pueblos.

Hemos de mantener VIVAS NUESTRAS CULTURAS, mediatizadas
también por el valor del consumo y de la codicia, culturas que pueden
ser la clave para construir otros modelos de desarrollo fuera de la
lógica del neoliberalismo salvaje que todo lo traduce a dinero, dando la
espalda a la dignidad de las personas..

Vivir en los pueblos nos ofrece otras posibilidades, muy lejanas de los
valores
imperantes en la sociedad actual. Vivir en los pueblos nos permite
poder construir modelos de desarrollo a escala humana, hacer de los
bienes y servicios un patrimonio colectivo, poner la economía y los
recursos al servicio de las personas, ver en la multiculturalidad e
interculturalidad una de nuestras mejores riquezas, tomar la solidaridad
como antropología de la ternura y del sentimiento comunitario; y, lo que
es más importante, construir estructuras sociales que contemplen la
DEMOCRACIA REAL, expresada en la soberanía, en la participación de
las comunidades y en el ejercicio de la igualdad.

Los ayuntamientos de los pequeños pueblos tienen un papel importante
que cumplir, RESISTIR y demostrar que nuestras propuestas no son
trasnochadas, que en ellas están las claves para superar la crisis de
valores sobre los que se han construido las sociedades urbanas, hoy,
muchas de ellas, insostenibles e inhabitables para millones de
personas.


PLATAFORMA RURAL / ALIANZAS POR UN MUNDO RURAL VIVO

MAYO 2007


Para más información:
Jerónimo Aguado Martínez
Tf: 609475897 / 979154161

28 mayo 2007

 

Por una Tierra libre de transgénicos

El 13 de septiembre de 2003, Assemblea Pagesa de Cataluña conjuntamente con
Ecologistas en Acción de Aragón, realizaron una protesta a causa de la proliferación de
campos de experimentación transgénica en nuestras tierras. Con la mayoría absoluta del
PP, el estado español se estaba convirtiendo en el principal laboratorio transgénico de
Europa, mientras la mayor parte de los pueblos europeos vivían intensos procesos de
debate, moratoria y hasta referéndums.
Esa mañana, y siguiendo una convocatoria internacional de Vía Campesina, unas
cincuenta personas se concentraron en un campo de experimentación de Syngenta en la
localidad de Alcoletge (Lleida), que no reunía ninguna medida de seguridad. Esta
multinacional comercializaba entonces el maiz BT176, prohibido en los Estados Unidos,
des de 2001, por generar resistencia a los antibióticos en las personas. Después de hacer
una siega simbólica y recoger unas muestras, las personas concentradas fueron a la
subdelegación del gobierno en Lleida para entregarlas conjuntamente con un manifiesto.
Al no encontrar ningún representante de la administración, se encerraron pacíficamente
hasta la llegada de alguna autoridad competente. Justo después de entregar el manifiesto
al secretario de esta institución e identificándose convenientemente, las 13 personas
que habían ocupado el edificio, lo abandonaron.
Más de un año después, Josep Pàmies, histórico sindicalista agrario de Balaguer (Lleida) y
activista por las llibertades y la dignidad en el campo, recibía una notificación de una
denuncia de Álvaro Giménez y Sacanell, guardia civil de puerta de aquel día. Esta misma
es la que lo llevará a juicio el día 11 DE JUNIO, bajo las acusaciones de atentado a la
autoridad y lesiones, por las que el fiscal pide una pena de 4 años de prisión y
una indemnización de 50.000 euros.
La versión tergiversada del guardia manifiesta que recibió “empujones, agarrones y golpes
en el labio superior y brazos de los representantes de la mentada Assamblea Pagesa”. Por
eso, y según manifiesta el denunciante, ese día se le produjo una lesión que le impedirá
utilizar nunca más una arma de fuego, y, en consecuencia, reincorporarse a la carrera
militar y al cuerpo. Pero la realidad es más sencilla: aprovechando su despiste, una parte
de los allí congregados se deslizaron hacia dentro, en acto de desobediencia civil.
Des de la Campaña en Solidaridad con Josep Pàmies, denunciamos la falta de
fundamento de las acusaciones y el que creemos que es un intento de criminalizar y
reprimir la lucha contra la imposición transgéncia. El hecho que se haya denunciado,
solamente, a uno de los implicados y que este sea uno de los miembros más visibles de la
lucha de base, confirma la voluntad de los aparatos estatales para escarmentar toda
disidencia organizada. Una vez más, se quiere decapitar el movimiento, tal y como se
pretendía hace pocos meses con el juicio a Albert Ferré, portavoz de la plataforma
Transgènics Fora!
Además, pensamos que el guardia presentó denuncia para justificar su incompetencia
militar de ese día en que, unos pocos agricultores y ecologistas, armados sólo con mucha
picardía, tomaron la subdelegación del Gobierno en Lleida. No queremos ni pensar en la
imagen de Josep Pàmies encarcelado. Ni tampoco en la de Giménez Sacanell retirado, con
doble paga sin incompatibilidad de cargo, por haber caído en heroico acto de servicio a la
patria. ¡No lo vamos a permitir!
Por último, reiteramos los peligros de los cultivos transgénicos sobre la salud, el medio y la agricultura tradicional. Y, como ejemplo, denunciamos el último caso de contaminación
transgénica de la variedad autóctona del maiz “del queixal”, que se reproducía en el
Centre de Conservació Esporus de Manresa, con el cual queremos, también, solidarizarnos.
De acuerdo con todo esto, pedimos:
ABSOLUCIÓN PARA JOSEP PÀMIES
CATALUNYA LIBRE DE TRANSGÉNICOS

24 mayo 2007

 

COMITÉ ÁFRICA DE LA FEDERACIÓN DE PRODUCTORES AGROPECUARIOS EN COTONÚ

El Foro Rural Mundial, FRM, mantiene, desde hace dos años, una cordial relación de colaboración con la Federación Internacional de Productores Agropecuarios, la FIPA, con sede en París. Fundada en 1946, la FIPA agrupa a 115 organizaciones nacionales de 80 países, con más de 60 millones de familias campesinas. Se trata de la mayor federación campesina del mundo.

Una representante de la FIPA, Sra. Mercy Karanja, coordinadora de políticas de la Federación, estuvo presente en el III Congreso del Foro Rural Mundial, en Benín.A invitación de la FIPA, participamos (el Foro Rural Mundial) en esta Sesión del Comité África, en que estaban también presentes otras asociaciones europeas o internacionales, como Agriterra, Holanda, El Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola, FIDA, UPA, Québec, Agricord, Lovaina, etc.

Tras la inauguración de la Sesión, por el Ministro de Agricultura de Benin, se iniciaron los trabajos con unas palabras del Presidente de la Federación de Productores Agrícolas de Benin, que dio la bienvenida a los asistentes.

En África, la FIPA cuenta con 30 organizaciones de 27 países.

A continuación, el Presidente de la FIPA a nivel mundial, Sr. Wilkinson, agricultor cerealista de Canadá, resaltó la grave situación que atraviesa África, que ha doblado su población, mientras sus recursos y apoyos exteriores están disminuyendo. Recordó que el último Informe del Banco Mundial confirma que la pobreza disminuye cuando se da apoyo eficazmente al mundo rural. Desde el primer momento insistió en que la opción del conjunto de la FIPA está a favor de la agricultura familiar moderna, frente a la agro-industria que destruye el tejido social rural. Los agricultores, en todos los continentes, necesitan estar en el mercado y sacar beneficios.

El Sr. Wilkinson cree que los EEUU acabarán suprimiendo las subvenciones al algodón, y que esto aportará grandes beneficios a la producción africana. Enunció el tema del desarrollo de los agro-combustibles, factor que puede aportar beneficios a la agricultura, aunque se trata de un tema a discutir y sobre el que profundizar.

LA AGRICULTURA AFRICANA

Mercy Karanja fue la encargada de presentar los resultados de una encuesta realizada entre los miembros africanos de la FIPA.

Se pone de relieve la gran falta de infraestructuras, carreteras, regadíos, acceso a mercados, asistencia técnica, etc. El acceso a la propiedad de la tierra representa también uno de los problemas principales, junto a la falta de mecanización de las explotaciones familiares. De forma general, hay falta de financiación, y de acceso al crédito.

En la actualidad, no hay condiciones que puedan atraer al capital privado.

La investigación agrícola local, es muy limitada.

El impacto de la pandemia del SIDA ha diezmado diversas poblaciones.

La situación de dependencia de la mujer es un hecho de graves consecuencias socio-económicas. Se está produciendo un envejecimiento de la población campesina. Los jóvenes tratan de ir a la ciudad.

Se ve la necesidad de promover el comercio regional, que vaya consolidando las economías locales, para que ganen en productividad y en competitividad.

De forma generalizada, los representantes de las 30 organizaciones de los 27 países africanos, miembros de la FIPA, se manifiestan contra los destrozos que los acuerdos de Libre Comercio, APEs, promovidos por la Unión Europea, causarían sobre la agricultura africana. Sin tiempo para prepararse para la competencia internacional, sin programas de cooperación dignos de ese nombre, los productos agrícolas africanos serian barridos del mercado internacional.

El tema de los agro-combustibles se abre camino en medio de una fuerte polémica: África es ya importador neto de alimentos. Destinar cosechas a producir agro-combustibles podría agravar la dependencia alimentaría del continente, aunque algunas voces piensan que ese mercado energético aumentaría los precios de muchos productos agrícolas, lo cual seria beneficioso para los campesinos africanos y provocaría una extensión y mejora de las zonas cultivadas.

RECOMENDACIONES

- Es fundamental promover y exigir la buena gobernabilidad, mediante el compromiso político.

- Hace falta más investigación para modernizar la agricultura. En África, continente no tan poblado como Asia, no se ha intensificado tanto la producción agrícola, y se ha dado una mayor diversidad de cultivos, como maíz, mijo, sorgo, etc.

- Hay que coordinar y racionalizar esta investigación, esfuerzo que realiza el colectivo FARA, presente en el Encuentro de Cotonú.

- Es necesario disponer de más agua y regadíos, además de respetar el medio ambiente.

- Hay que compartir las buenas prácticas agrícolas existentes en el continente, o en otras regiones del mundo.

- Es fundamental mejorar el acceso a mercados locales y regionales. Hay que desarrollar los conocimientos sobre la comercialización.

- Se necesitan políticas sobre el uso de semillas de calidad, abonos, etc.

OTROS TEMAS

En las sesiones que se desarrollaron durante el resto del Encuentro, se trataron y debatieron diversos temas: biodiversidad y OGMs, cambio climático, y desertificación, energías renovables, valor añadido en la producción agrícola, situación de los sectores productivos como algodón, café, cacao, plátano, tabaco y pesca, reducción de la pobreza, género y desarrollo rural, refuerzo de capacidades, apoyo a proyectos de la FIPA por medio del colectivo Agricord, etc.

Sobre todos estos temas se presentaron ponencias, que están disponibles por escrito y que pueden solicitarse.

La tónica dominante pone de relieve las múltiples dificultades que afronta el continente africano, en áreas como los costes de producción, productividad, competitividad, etc. Ni las negociaciones de la OMC, ni los APEs, ofrecen apoyos visibles a la superación en África de estas barreras.

CLAUSURA DEL COMITÉ ÁFRICA DE LA FIPA EN COTONÚ

Al final de dos días de intensos trabajos, el Comité África de la Federación Internacional de Productores Agropecuarios-FIPA clausuró su decimocuarta Sesión haciendo un llamamiento a sus miembros para que refuercen la presión de sus asociaciones campesinas ante los gobiernos y ante la Comunidad Internacional en favor de un mayor apoyo al desarrollo agrícola y rural de África, donde vive el 70% de la población del continente.

Tras asumir su compromiso para modernizar sus cultivos y buscar mercados nacionales y regionales dentro de África, reclaman el respeto de las grandes potencias como Estados Unidos y la Unión Europea a la autonomía de su propio desarrollo y apoyos para mejorar sus infraestructuras rurales, su acceso al agua y a la imprescindible investigación agrícola local.

Muchos gobiernos africanos no han cumplido aun el llamado compromiso de Maputo, que les obliga a invertir al menos un 10% de su presupuesto en desarrollo rural, y los grandes países industrializados siguen manteniendo sus subvenciones a la exportación de productos agrícolas e intentando imponer un “libre comercio”, que cerraría las puertas a toda posibilidad de crecimiento económico a países no preparados aun para la competencia internacional.

Entre los aspectos más positivos del Encuentro de la FIPA, hay que subrayar la oportunidad de establecer lazos con diversas asociaciones campesinas de África. A lo largo de los 4 días de convivencia, en comidas, cenas y ratos libres, pude dialogar e iniciar una relación con las asociaciones de países como Túnez, República Centroafricana, Tanzania, Zimbabue, Zambia, África del Sur, Comores, Seychelles, Madagascar, Benin, Camerún, Costa de Marfil, etc. Tuve también la oportunidad de intercambiar ideas y propuestas con Agriterra, Agricord, FIDA, y otros organismos.

Durante una comida de trabajo con David King, Secretario Ejecutivo de la FIPA, y con Mercy Karanja, responsable de Políticas de la Federación, se decidió firmar, a primeros de Mayo 2007, un Convenio de Cooperación entre el FRM y la FIPA, sobre la base de un borrador de texto que ya le habíamos enviado.

BENIN: APOYAR AL MUNDO RURAL SIGNIFICA REDUCIR EL HAMBRE Y LA POBREZA

Benin, pequeño país del África del Oeste, con una extensión de 112.622 kms cuadrados, y una población de 6.800.000 habitantes, tiene una historia político-social llena de convulsiones, con sucesivas crisis de gobierno. Su desarrollo económico es muy frágil. Su único producto de exportación es el algodón, cuyo precio ha caído debido a las subvenciones que reciben los productores estadounidenses y europeos. También hay problemas de falta de gestión eficaz a nivel interno. Otros cultivos agrícolas como la piña, la palma de aceite, no encuentran mercados para la exportación.

La capital económica, Cotonú, es una urbe de más de 2 millones de habitantes, con graves problemas de vivienda, alimentación y empleo. Por las calles se ven miles de moto-taxis, una de las fuentes de trabajo accesibles a la población, dedicada, en su mayoría, a la venta ambulante y al pequeño comercio. La capital política reside, formalmente, en la segunda ciudad del país, Portonovo.

José A. Osaba

WRF Consultant-Africa Desk Coordinator

osabajose@gmail.com



22 mayo 2007

 

“Sobre la construcción del marco de relaciones y alianzas entre los miembros de Plataforma Rural”

Se ha visto necesario debatir sobre cómo y cuál puede ser el funcionamiento de la Plataforma Rural, partiendo de su propia situación y dándole el mayor sentido a lo que es como organización que representa una ALIANZA de organizaciones para defender un mundo rural con vida, donde la agricultura campesina, social, sostenible…es el garante del mantenimiento de ese mundo rural con vida, teniendo en cuenta a su vez, el conjunto de otras actividades económicas y sociales que le dan su propia vida y estatus diferenciado del medio urbano. Esto nos lleva a un planteamiento más amplio que es el de la SOBERANIA ALIMENTARIA. Planteamiento alternativo a las políticas neoliberales destructoras de ese mundo rural y de la economía local, causantes del hambre y la concentración del poder y de la acumulación de la riqueza en menos manos, del negocio como relación humana, de la utilización del medio ambiente como negocio mercantil y por lo tanto la privatización de los recursos naturales, entre otros muchos problemas que nos afectan a nivel planetario y que rechazamos y luchamos por cambiarlos.


La Plataforma Rural no es una organización agraria, ni ecologista, ni de consumidores ni una ONG etc. Es muy importante, es LA ALIANZA ENTRE TODAS ELLAS, ADEMAS DE MUCHAS PERSONAS QUE TAMBIÉN TRABAJAN EN TORNO A ELLA CON EL OBJETIVO MUY CLARO: ES POSIBLE CONSTRUIR OTRO MUNDO, ES POSIBLE UN MUNDO RURAL VIVO, ES POSIBLE CONSTRUIR OTRA ECONOMIA, OTRAS RELACIONES HUMANAS, OTRA RELACION CON EL MEDIO AMBIENTE OTRA FORMA DE VER LOS RECURSOS NATURALES A TRAVÉS DE LA SOBERANIA ALIMENTARIA.


¿Cuáles son las diferentes formas de funcionamiento que podemos tener?


1º Temas concretos, campañas o proyectos que la Plataforma Rural decide

16 mayo 2007

 

INFORME: AGRICULTURA EN ÁFRICA. ALIMENTOS PARA TODOS.

La llegada de productos agrícolas fuertemente subvencionados sobre los mercados mundiales lleva a la miseria a los agricultores locales. Es a esta visión de la agricultura, que se opone el concepto de soberanía alimentaria. No solamente tal práctica constituye una grave injusticia, sino que contribuye al descenso de la producción agraria, al aumento del hambre, creando al mismo tiempo, un paro masivo de millones de personas.

Son muchos los millones de personas en el mundo que tienen grandes dificultades, para conseguir su alimento diario. La agricultura proporciona alimentos suficientes para el consumo mundial. En muchos países esos alimentos sirven para el sustento de la familia. Cuando hay excedente de productos alimentares, se venden o se truecan por otros productos. En muchos países se organiza el almacenamiento de víveres, para que a nadie falte alimento. Pero esto no sucede en todas partes. Mucha gente pasa hambre, tiene pocos alimentos o poco variados. Si nos vamos a las zonas rurales, a los pueblos de Burkina Faso, constatamos que en general hay alimentos suficientes. Hay abundancia de víveres incluso en el Sahel. En 2004, por ejemplo, había un excedente de cereales de un millón de toneladas. Sin embargo, los campesinos no tienen dinero para medicinas o para enviar a sus hijos a la escuela. La razón es sencilla: Sus productos no se venden. La situación de los productores de arroz del Suru es significativa. Tienen miles de toneladas de arroz en venta. Pero desde hace dos años, no encuentran comerciantes, para comprar su arroz a un precio remunerador. Y dicen que, si se les garantiza el kilo de arroz integral al precio de 120 francos, (656 francos CFA.= 1 euro) podrían duplicar su producción. Por el momento están sufriendo las consecuencias de las importaciones masivas de arroz partido. Dicho arroz, tiene una vida de 7 a 10 años, y está en venta en el mercado mundial.

Sin embargo, hoy las opciones políticas hechas por las instituciones multilaterales, tales como el FMI y la OMC, tienden a proteger a la industria y a los grandes distribuidores agro-alimentarios del Norte y del Sur y a destruir los medios de subsistencia de la agricultura familiar, controlando todo el ciclo alimentario. Es decir: El equipamiento agrario, el desarrollo de los cultivos, la distribución, la trasformación y la venta de los alimentos. La llegada de productos agrarios fuertemente subvencionados sobre los mercados mundiales --África sufre de esta política--, lleva a la ruina a los agricultores locales. Es a esta visión de la agricultura, que se opone el concepto de soberanía alimentaria. No solamente tal práctica constituye una grave injusticia, sino que contribuye al descenso de la producción agraria, al aumento del hambre, creando al mismo tiempo, un paro masivo de millones de personas. La soberanía alimentaria reclama el derecho de los pueblos a protegerse contra el "dumping", mediante tasas protectoras, para conservar la capacidad de recibir precios remuneradores por sus productos y a permanecer dueños de su forma de vida.

El derecho a la Alimentación está reconocido como uno de los Derechos Humanos Fundamentales. Los agricultores quieren, también, que se tenga en cuenta el principio de sostenibilidad ecológica: El actual sistema de monocultivos industriales es eficaz y rentable económicamente. Sin embargo, para el medio-ambiente es un desastre. La biodiversidad y el valor nutritivo de la alimentación se reducen. La destrucción del medio-ambiente por los beneficios financieros entraña la pérdida de riquezas animales y vegetales para las generaciones futuras, que sufrirán las consecuencias de nuestra manera de obrar. Sin embargo la soberanía alimentaria favorece la producción de alimentos por medio de métodos naturales. Via Campesina, por ejemplo, afirma la necesidad de definir para cada país las políticas agrícolas, que mejor se adapten a su contexto socio-económico, siempre que no perjudiquen a las poblaciones de países terceros. La soberanía alimentaria considera, que su papel principal es el de dar de comer a sus conciudadanos. Para ello pide el desarrollo y la protección de sus mercados, con la posibilidad de poner las tarifas arancelarias protectoras más necesarias. La soberanía alimentaria trabaja por el desarrollo y la protección de una agricultura familiar, que proteja el empleo de los agricultores y los recursos naturales, como los suelos, la tierra, la biodiversidad y los espacios naturales protegidos
Maurice Oudet, MAfr.

15 mayo 2007

 

El G8 alimenta a las multinacionales, Juntos a Rostock para alimentar las alternativas !

Los representantes y gobernantes de los ocho países más ricos y poderosos
del mundo se reunirán del 6 al 8 de Junio en Heiligendamm, en el mar
Báltico, al noreste de Alemania. Estos ocho gobiernos deciden y aplican
políticas neoliberales que incrementan el número de gente hambrienta en
el mundo, traen guerra en la mayoría de las regiones, ahondan la crisis
ambiental y crean inestabilidad social en todo el mundo. Pequeños
productores campesinos y trabajadores sin tierra en todo el mundo son las
primeras victimas de estas políticas.

Las políticas de los tratados de liberación y privatización que ellos
impusieron saquean nuestros recursos y nuestros conocimientos e
incrementan las dificultades para sobrevivir de la agricultura. Su
irresponsabilidad ambiental destruye la biodiversidad y la vida natural
de la cuál depende nuestra subsistencia.

Entre los 854 millones de personas hambrientas en el mundo, tres cuartos
son campesinos. Los millones de migrantes a los que se les niegan sus
derechos básicos y los desempleados urbanos pobres que viven en pueblos
de chozas, son nuestros hermanos y hermanas que han sido expulsados de
sus tierras.

Creemos que la actual crisis de agricultura, que va de la mano de la
crisis ambiental, social y cultural, no es una fatalidad. La soberanía
alimentaria, la reforma agraria, la relocalización de la producción de
comida y la agricultura sostenible campesina son genuinas alternativas a
las dificultades neoliberales.

Iremos a Rostock, por las nuevas generaciones, a demandar el derecho de
ser campesino!

Iremos a Rostock a decir que los agricultores del mundo entero, compañías
no-transnacionales, son capaces de alimentar al mundo!

Iremos a Rostock a exclamar que queremos Soberanía Alimentaria y Reforma
Agraria ahora!

Llamamos a los campesinos de Europa y todo el mundo, a jóvenes y
ciudadanos, a unirse a las movilizaciones en Rostock a protestar contra
el G8 y pedir por otras alternativas.

2 de Junio: Reunión de Protesta Internacional

3 de Junio: Día de acción en agricultura

- 10:00 Manifestación contra los OGMs, supermercados y las grandes
corporaciones agrícolas.

- 18:30 Asamblea Juvenil por el derecho a la tierra y a las producciones
agrícolas, Mau Club, Rostock.

5 al 7 de Junio: Cumbre Alternativa

6 de Junio: Bloqueos

Terminar con el control de las corporaciones sobre nuestros alimentos!
Acceso a la tierra y a la agricultura para

04 mayo 2007

 

La Soberanía Alimentaria en la Constitución boliviana

La Vía Campesina (movimiento campesino mundial de hombres y mujeres rurales) desde 1996 ha venido discutiendo el principio de Soberanía Alimentaria y actualmente la define como: “La Soberanía Alimentaria es el derecho de los pueblos a producir sus propios alimentos y a organizar la producción alimentaria y el consumo de acuerdo con las necesidades de las comunidades locales otorgando prioridad a la producción y el consumo de productos locales domésticos”.

Con este principio, Vía Campesina participó en el Seminario Internacional “La alimentación es un derecho de todos y todas”, realizada el 19 de abril en Sucre y organizado por la Asociación de Instituciones de Promoción y Educación.

Para Vía Campesina, el que la sociedad boliviana esté interesada en analizar, discutir e integrar en su nueva constitución el principio de Soberanía Alimentaria reviste una gran importancia ya que estará dando carácter constitucional al derecho que tiene todo hombre y mujer para tener acceso a los recursos para poder producir sus propios alimentos, mantener su cultura productiva y preservar su cultura alimenticia y sobre todo su soberanía nacional.

Pero no bastará que quede plasmada en la nueva Constitución, que se dicten nuevas leyes o que se le de rango ministerial a alguna dependencia gubernamental, hará falta voluntad política del Estado para que se profundice una verdadera reforma agraria integral y genuina, que se rescate y valorice nuestra semilla criolla por lo que no se debe permitir la introducción de semillas genéticamente modificadas, se debe apoyar la cultura productiva de los pequeños y medianos productores por lo que hay que luchar contra el monocultivismo que solo destrucción ambiental y de la salud humana está dejando en el campo, hay que garantizar mercado a los productos campesinos e indígenas pero a través de un mercado justo y entre los pueblos, pero sobre todo hay que poner al hombre y a la mujer en el centro del desarrollo por lo que hay que brindar los servicios de salud, educación y sobre todo una alimentación sana y adecuada.

A todo lo anterior hay que agregar el elemento principal, el pueblo o la sociedad, no se debe esperar todo del Estado, hay que contribuir, y la mejor manera de hacerlo es defendiendo nuestra soberanía nacional a través de la soberanía alimentaria. Como productores hay que valorizar, rescatar y preservar la cultura productiva de nuestros ancestro, no se trata de estar en contra de la tecnología, se trata de hacer uso primero de nuestro conocimiento y nuestros recursos, y como consumidores hay que demandar el suministro de alimentos producidos en armonía con la naturaleza y en nuestro propio territorio, ya que eso es que lo único que nos puede garantizar una alimentación sana y adecuada.

Si en la próxima constitución de Bolivia se introduce, se asume y se pone en práctica la Soberanía Alimentaria no solo logrará su soberanía nacional sino que estará dando ejemplo al mundo de que otro mundo es posible.

Ramiro Téllez M
Vía Campesina Centroamérica

02 mayo 2007

 

No te comas el mundo!

- DEL MIERCOLES 9 AL VIERNES 11 MAYO: Jornadas sobre Soberanía Alimentaria y Deuda Ecológica. ¡
Nuestra alimentación, el consumo responsable y las luchas campesinas.
Lugar: Salón de Actos Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de Madrid (Metro: Ciudad Universitaria).
Organiza: Kibele Colectivo Agroecología y Campaña ’No te comas el Mundo’ (Veterinarios sin Fronteras, Ecologistas en Acción, Sodepaz)
Mas informacion: http://www.ecologistasenaccion.org/spip.php?article7955; telefono 619 94 90 53

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